Qué es la autoestima y cómo se trabaja en psicología.

Resumen: La baja autoestima tiene su origen en tu historia, en terapia encontramos las heridas que la dañaron, las procesamos y las sanamos, para que puedas quererte ahora. Descubre cómo en este post y aprende una herramienta para trabajar la autoestima desde casa 🎁
¿Qué es y cómo mejorar la autoestima? ❤️🩹
La autoestima es la forma en la que nos sentimos y evaluamos a nosotros mismos. Aprendemos a hacer eso en base a lo que dicen de nosotros nuestros cuidadores y cómo nos tratan. Después, nuestro cerebro continúa incorporando información en la medida en que vamos siendo capaces de evaluarnos a nosotros mismos, y en la adolescencia comienza a importarnos cómo se comportan los otros con nosotros, y lo que nos dicen.
Algunos factores traumáticos en la infancia pueden dañar nuestra autoestima, como el narcisismo parental, la negligencia, el abandono, el rechazo o, simplemente, padres y/o cuidadores que no puedan conectar bien con sus hijos. Dicha relación con las personas que nos cuidan pueden dejar en nosotros creencias, sensaciones y emociones relacionadas con «No soy válido», «No merezco ser querido», «Hay algo que está mal en mí», entre otras. Estas creencias se instalan en nosotros, y pueden mantenerse en el tiempo, generando problemas en la edad adulta, tanto en las relaciones de pareja como de amistad, e incluso en el ámbito laboral.
Si, además, se dan eventos traumáticos posteriores que refuerzan dichas creencias, como el bullying, el acoso laboral, o rupturas traumáticas, se genera entonces toda una cadena de recuerdos traumáticos que mantienen y fortalecen dichas creencias, haciendo que sea aun más fácil que ocurra algo en nuestro día a día que nos active emocionalmente.
¿Cómo se trabaja la baja autoestima?
Como verás, la autoestima es el resultado de todo un proceso de aprendizaje. Si estás aquí es porque quieres saber cómo hacer para mejorar tu autoestima. Empecemos por el principio, ¿Cómo se trabaja la autoestima en el psicólogo?
Paso 1: Explorar el presente y encontrar las creencias negativas. 🧭💭
La terapia para la baja autoestima comienza con una exploración de aquellos momentos en tu día a día en los que la situación hace que sientas emociones o pensamientos negativos hacia ti mismo/a. Son lo que llamamos disparadores de presente. En el momento en el que un disparador de presente activa tu herida, sientes emociones y sensaciones intensas, ya que no sólo estás reaccionando a lo que está ocurriendo, tu cuerpo está reaccionando a toda esa línea de recuerdos en los que te sentiste así. Por eso, cuando encontramos un disparador de presente, buscamos cuál es la creencia negativa sobre ti mismo/a asociada.
Por ejemplo, Marta, una paciente imaginaria, está triste al llegar a casa del trabajo porque su mejor amigo en el trabajo ha estado muy distante con ella. Marta piensa que probablemente le haya dicho algo que le ha enfadado, porque siempre le han dicho que es una bocazas. Sin embargo, al día siguiente ese chico le pide perdón, y le dice que estaba muy enfadado porque el jefe le había gritado por no llegar a sus objetivos este mes. A Marta ni siquiera se le había ocurrido que podría haber otro motivo que no fuera que ella hizo algo mal, porque tiene una creencia de «Soy una vergüenza» que le acompaña desde su infancia.
Paso 2: Identificar el origen y atar cabos 🔍🌱
Una vez que encontramos la creencia negativa, buscamos los eventos base, es decir, aquellos momentos críticos en los que ocurrieron aquellas cosas que te hicieron creer eso de ti mismo/a. Dichos eventos, junto a las sensaciones, emociones y pensamientos que tuviste cuando ocurrieron, se activan en el presente, y hacen que sea muy difícil tomar perspectiva y ver las cosas con claridad. Por eso es importante tener claro cuáles son esos eventos base. Para eso podemos hacer una línea de vida, con todos los momentos que te hacen ser quien eres (tanto en positivo como en negativo) o pensar en nuestros 10 peores recuerdos, y ver si podrían tener relación con nuestras creencias negativas sobre nosotros mismos.
Continuamos con nuestro ejemplo, en el caso de Marta, su madre era muy estricta, y le preocupaba mucho lo que pensaran sus vecinas, por lo que tenía tendencia a decir cosas como «eres una inútil», «no vales para nada» e incluso «qué vergüenza, no hagas eso». Para Marta eso era algo normal, que formaba parte de cómo la habían criado, y no era consciente de hasta qué punto habían configurado su autoestima. Además, hubo una época en el colegio en el que un grupo de chicas mayores que ella se reían de ella y hablaban a sus espaldas, y Marta se sentía, de nuevo, «el hazmerreír», es decir, «soy una vergüenza».
Paso 3: Sanar las heridas ❤️🩹
Cuando tenemos claro cuáles son los eventos base, es el momento de trabajar en ellos. El objetivo es que esas heridas en nuestra historia sanen, dejen de doler, y que las creencias que se crearon en base a ellas cambien. Para eso es importante poder procesarlas. Mediante técnicas como el EMDR (siglas en inglés de la terapia de reprocesamiento y desensibilización mediante movimientos oculares), podemos digerir aquello que ocurrió para que deje de doler, y que así deje de afectar a nuestro día a día. Si cambia cómo nos sentimos respecto a nuestra historia, y lo que pensamos sobre ella, también podrá mejorar la autoestima que tenemos como adultos.
Veamos cómo:
Cuando Marta empezó a procesar dichos recuerdos traumáticos, se dio cuenta de que su madre le decía todas esas cosas porque tenía pánico al «qué dirán» y en aquellos momentos su madre no podía entender que Marta era sólo una niña, y que los niños necesitan jugar, hacer bromas y equivocarse.
Procesando, Marta sintió primero mucha rabia hacia su madre, por haberle hecho creer que era una vergüenza. Después sintió tristeza, porque se dio cuenta de cómo su madre había vivido toda su vida aterrada por el qué dirán, y se había perdido su infancia. Por último, Marta entendió que aquella situación no iba con ella. No había hecho nada malo. Era tan solo una niña que quería divertirse.
Ocurrió algo similar con aquellas niñas que se burlaban de ella, y Marta pudo entender que no fue su culpa, y que ahora podía confiar en sus amigas, porque no eran como ellas. Por último, en el trabajo, Marta pudo entender que a veces los compañeros se enfadan, que su jefe, cuando no se tomaba al menos un café, era un cascarrabias, y que, todo eso, no era culpa suya.
El trabajo en paralelo: Instalación de recursos 💪🧠
Por último, esas heridas también hacen que tengamos una visión de nosotros mismos predefinida, en la que no encajan aquellos aspectos positivos sobre nosotros, o en la que al menos no tienen el suficiente peso. Es como si, cada vez que te hacen un cumplido, o haces algo de lo que podrías estar orgulloso/a, hubiera una personita dentro de ti con un bate de béisbol, que manda muy lejos de un batazo esa información positiva.
Por eso, en terapia es importante dar espacio y hacer instalación de recursos, con aquellos momentos en el día a día que podrían dar una visión alternativa de nosotros mismos. Eso se hace tomando consciencia juntos de esos momento, y usando el EMDR para conectar con las sensaciones positivas y con una creencia positiva alternativa a aquella que te hace daño, para ir reforzando esa información y que vaya dejando huella en tu cerebro.
Al dedicarles tiempo e integrarlos, los momentos positivos en el día a día de Marta ayudaron a continuar mejorando su autoestima. Los momentos compartidos con las amigas, esa conversación con su mejor amigo, que le decía que estaba contento de tenerla en su vida, los abrazos con su pareja, la felicitación de su jefe por su buen trabajo… Todos ellos empezaron a dejar huella en su mente. Al terminar el proceso, Marta tenía una confianza adecuada en sí misma, y ya no se sentía triste y avergonzada sin entender bien porqué.
Como verás, se trata de un trabajo a largo plazo, que requiere profundizar en tu historia, y que tiene una patita en el pasado (que busca curar esas heridas) y una en el presente (que busca fortalecer y recopilar toda esa información positiva que normalmente se está perdiendo).
Con esta herramienta podrás mejorar tu autoestima día a día 🎁
Si estás aquí, probablemente es porque quieres saber más sobre autoestima y cómo trabajarla por ti mismo/a. Y no quiero que salgas de este post con las manos vacías, por lo que te recomiendo que hagas el siguiente ejercicio cada día:
Dedica 5 minutos al final de cada día para hacerte las siguientes preguntas:
- ¿He hecho hoy algo que me haga sentir bien?
- Al llegar a casa hoy, después de un largo día, ¿Qué cosas positivas le contaría a mi mejor amigo/a de mi día?
- ¿Qué he hecho hoy que antes me costaba mucho trabajo hacer?
- ¿Qué ha sido lo mejor de mi día?
Cuando encuentres algo positivo, dedícale un momento a pensar en ello, y fíjate en cómo te sientes y qué sensaciones aparecen en tu cuerpo. Podrías sentir alegría, orgullo, un cosquilleo en los brazos, que se alivia un peso en tu pecho… Déjate llevar por esas sensaciones y tómate todo el tiempo que consideres necesario. Hacer esto todos los días hará que tanto tu cuerpo como tu cerebro empiecen a almacenar también esa información que normalmente pasa desapercibida.
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